Su nombre es Mikel Ortiz de Lataburu. Su buen humor es el contrapunto perfecto para su rigor y profesionalidad. Filólogo de profesión, analiza la realidad de modo certero desde su cuartel general en Estambul, la antigua Constantinopla de la que tanto aprendimos en los textos escolares durante nuestros años mozos.
![Mikel[1] Mikel[1]](http://foralpower.files.wordpress.com/2009/06/mikel11.jpg?w=140&h=150)
Conocerle ha sido un placer, un verdadero placer. Larga vida, amigo Mikel, no cambies nunca.




